La ciencia lo ha comprobado: "tiran más dos tetas que dos carretas"
Los científicos acaban de demostrar algo que los publicistas ya sabían desde hace tiempo. Los hombres actúan impulsiva e irracionalmente ante la vista de una mujer hermosa. Con esta teoría de fondo, los profesores Margo Wilson y Martin Daly, de la Universidad McMaster, en Hamilton (Canadá), decidieron comprobar el papel que el atractivo físico y sexual jugaba tanto en hombre como en mujeres.
Para ello seleccionaron a 200 estudiantes de psicología, a quienes mostraron varias fotografías de personas del sexo opuesto (algunos de ellos considerados atractivos y otros, normales) así como de varios modelos de coches. Después, se les dio la oportunidad de decidir entre recibir un cheque de unos 20 ó 30 euros en el momento, o esperar a recibir uno mayor (entre 50 y 75 euros) en el futuro, dentro de un período que oscilaba de los dos a los 264 días.
Los resultados fueron claros: los hombres que habían visto las fotografías de mujeres atractivas optaban sin duda por la recompensa inmediata, desechando la oportunidad de ganar más dinero dentro de algún tiempo. Una decisión "irracional" que contrastaba con la racionalidad femenina, inalterable incluso después de haber visto fotografías de hombres guapos. Cuando las mujeres de las fotografías no entraban en esta categoría de sexualmente cautivadoras, los caballeros no modificaban su comportamiento.
Wilson y Daly aseguran que, ante la visión de una mujer guapa, las áreas del cerebro masculino y los mecanismos neuronales que se activan son los mismos que responden a las oportunidades sexuales y las recompensas. Como los expertos en publicidad ya sabían hasta ahora, una mujer es capaz de hacerles actuar impulsivamente y basta una fotografia para manipular sus centros cerebrales de decisión.
Todo un derroche de neuronas y de dinero público para una conclusión a la que el saber popular ya había llegado hace muchos siglos y que fue plasmada de forma clara y rotunda en una frase: "Tiran más dos tetas que dos carretas".
Y sin ser neuropsiquiatra, oiga...
0 comentarios